Hace ya unos cuando días, que realice una pequeña escapada de fin de semana al Circo de Gredos con unos buenos amigos, para pasar una noche bajo las estrellas en mi caso haciendo Vivac, mientras que mis compañeros de viaje prefirieren el interior de una tienda de campaña.
La idea era iniciar la ruta a las 10 de la mañana pero por diversos motivos no empezamos a subir hasta pasadas las 11, cuando el sol ya empezaba a apretar. Lo que pretendíamos evitar no fue posible y ahí esta el sol bronceando nuestras pieles expuestas.
Una ruta de mas de 2 horas y media que nos la tomamos con tranquilidad, no tenemos prisa vamos cargados, como de costumbre y no es cuestión de llagar reventados.
El camino circula por una senda empedrada bastante incomoda, los bastones parecen estar imantados y se enganchan entre las grietas del empedrado. La ruta desde la plataforma tiene una pendiente interesante, pero aun estamos frescos.
Según vamos avanzando realizamos algunos descansos para tomar algo de liquido, frutos secos y realizar algunas fotos de recuerdo con la compacta.
El tiempo corre, por fin llegamos a la parte mas alta de la ruta, justo antes de iniciar el descenso hacia la Laguna Grande. Allí nos encontramos con algunas cabras excesivamente acostumbradas a las personas.

Después de un ligero descanso iniciamos el descenso hasta la laguna, lugar en que nos detendremos para comer, descansar y disfrutar del entorno. Pero dado lo popular de la zona y el relativo fácil acceso. el griterío de la gente te hace sentir como si estuvieras en un parque en pleno centro de Madrid.
Enfrente al otro lado de donde nos encontramos esta nuestra meta, algo a la izquierda y mas arriba del refugio.
Ya estamos cerca, hay bastante gente con intención de pernoctar en el lugar, buscamos un lugar ligeramente apartado.
Mis compañeros de viaje estrenan tienda y es hora de que la monten. Dicho y echo. Una vez montada. Metemos las mochilas dentro de la tienda y con el equipo fotográfico nos disponemos a buscar nuestras fotos, el cielo esta limpio. Dado que nos encontramos en un valle rodeado de montañas con el Almanzor como presidente.
La luz cambian rapidamente y enseguida nos encontramos en sombra. Dificultando la toma de fotografías pues las piedras son muy claras y en el cielo aun hay mucha luz, nada que no se pueda remediar un par de filtros.
Va siendo hora de pensar en cenar, esperar a que anochezca realizar algunas nocturnas, el cielo es espectacular, pocas veces en España he visto un cielo así de limpio con poquísima o ninguna contaminación lumínica, ademas tenemos la fortuna de poder disfrutar de la Vía Láctea que mejor techo para una noche de vivac.
Nos despertamos pronto es hora de ponerse a trabajar para capturar el amanecer. Nos desperdigamos por la zona buscando cada uno lo que mas nos guste o llame nuestra atención.
Una vez finalizado el momento es hora de preparar la mochila e iniciar la ruta de vuelta hacia la plataforma.
Saludos